Servidores y credenciales,
en un solo lugar
SHTERA centraliza los servidores y las contraseñas dispersas de un equipo, todo desde el navegador y sin instalar ningún cliente. Lo que sostiene el producto no es la consola de conexión, sino la bóveda cifrada y el árbol de carpetas que deciden quién llega a cada servidor.
Bóveda cifrada
Una clave por carpeta
La contraseña del usuario nunca llega al servidor: el navegador deriva ahí mismo la llave de cifrado. Cada carpeta tiene su propia clave, así que compartir una no expone las demás.
Árbol con herencia
Lo más específico gana
Las carpetas se arrastran y sueltan, con credenciales y permisos que se heredan de las carpetas superiores. Cuando una carpeta tiene su propia regla, esa es la que manda.
Alta sin recordar contraseñas
Se guarda solo si entra
Cargás la contraseña una vez y al guardar el servidor SHTERA prueba que se llegue, entra, genera un par de llaves y las instala. Si algo falla, te dice qué y no guarda nada a medias. De ahí en más nadie vuelve a tipear esa contraseña. RDP, VNC, FTPS, bases de datos y buckets S3 se usan igual, siempre dentro del navegador.
Vigilancia fuera de sesión
Se entera antes de que sea tarde
Un centinela sondea tus servidores Linux y Windows cada pocos minutos, sin abrir ninguna sesión ni probar una sola contraseña: si aparece un usuario que vos no diste de alta, una contraseña cambiada, una tarea programada que nadie agregó o el antivirus de Windows recién apagado, te llega el aviso por correo y WhatsApp en minutos. El mismo sondeo muestra en vivo el estado del servidor —procesador, memoria, disco (el sistema de archivos más lleno, no solo la raíz), memoria de intercambio y tiempo encendido—, así que un disco que se está quedando sin espacio se ve en el panel antes de que se convierta en un problema. Y mientras usás la consola de SHTERA, doce reglas más avisan en el momento si alguien cambia una clave o abre un acceso nuevo, con la sesión todavía abierta.
Más piezas
Lo que cubre el resto del equipo
VPN por carpeta
Para servidores detrás de NAT, cada carpeta puede levantar su propia VPN a demanda, desde el plan Inicial. Se apaga sola a los 15 minutos sin uso.
Auditoría y grabación
Todas las sesiones quedan auditadas, en cualquier plan. Desde el plan Básico, además, se graban con un cupo medido en gigabytes.
Archivos y buckets
El explorador de archivos abre cualquier servidor por SFTP o FTPS, y también un bucket S3 —AWS o compatible, con ruta o subdominio— como si fuera una carpeta más.
Monitoreo de recursos en vivo
El mismo sondeo que vigila la seguridad también mide el estado del servidor: procesador, memoria, disco —el sistema de archivos más lleno, no solo la raíz—, memoria de intercambio y tiempo encendido, actualizado cada pocos minutos, sin instalar nada.
Recién desplegado
El primer día ya no es un muro
Antes había que cargar los servidores a mano, uno por uno. Ahora se conecta una cuenta y aparecen solos.
Importá lo que ya tenés
Conectás una clave de API de solo lectura y tus servidores aparecen solos en tu árbol de carpetas.
- Proveedores: AWS (EC2), DigitalOcean, Hetzner, Vultr, Linode, Proxmox, VMware (vCenter) y Virtualizor. Los ocho, funcionando.
- Nada de cargar servidores a mano: ni por archivo, ni de a uno.
- Sincroniza, no importa una sola vez. Lo nuevo aparece solo. Lo que el proveedor da de baja se marca, nunca se borra: borrarlo destruiría las credenciales que ya cargaste.
- Si moviste un servidor de carpeta, la sincronización respeta dónde lo dejaste.
Las credenciales de los servidores no vienen en la importación. Ningún proveedor de nube entrega la clave SSH de una máquina. Llegan listos para el pareo automático que ya usa el resto de SHTERA.
Ansible desde el navegador
Corré playbooks contra los servidores de una carpeta, sin instalar nada en tu máquina.
- El inventario se arma solo, con el árbol de carpetas y su herencia.
- Corre en un contenedor descartable que se borra al terminar.
- Modo simulación por defecto: ves qué haría, antes de ejecutarlo de verdad.
- Con verificación de host activada, usando las huellas que SHTERA ya guardó del pareo. Casi nadie lo hace.
- Todo queda auditado: quién lo corrió, sobre qué servidores, con qué playbook, y el resultado de cada uno.
Transparencia
Decisiones, no accidentes
Un solo nameserver: ns1 y ns2 del mismo dominio, a la misma IP.
El plan Free incluye una conexión RDP, no solo SSH.
La llave de rescate vive cifrada en una máquina separada, cerrada al mundo, y solo se usa tras verificar un cargo a la tarjeta.
Infraestructura
Sin nada compartido con otros proyectos
VPS dedicado, sin panel de control. La bóveda no comparte caja con nada más.
Preguntas frecuentes