ES EN
Bóveda de conocimiento cero

Servidores y credenciales,
en un solo lugar

SHTERA centraliza los servidores y las contraseñas dispersas de un equipo, todo desde el navegador y sin instalar ningún cliente. Lo que sostiene el producto no es la consola de conexión, sino la bóveda cifrada y el árbol de carpetas que deciden quién llega a cada servidor.

0
Protocolos: SSH, RDP, VNC, Telnet, SFTP
0
Caracteres del código de recuperación
0min
Apagado de la VPN por carpeta sin uso
Corre sobre
SSH RDP VNC Telnet SFTP guacd PostgreSQL Docker SSH RDP VNC Telnet SFTP guacd PostgreSQL Docker
01

Una clave por carpeta

La contraseña del usuario nunca llega al servidor: el navegador deriva ahí mismo la llave de cifrado. Cada carpeta tiene su propia clave, así que compartir una no expone las demás.

Carpeta raíz
Producción
Staging
02

Lo más específico gana

Las carpetas se arrastran y sueltan, con credenciales y permisos que se heredan de las carpetas superiores. Cuando una carpeta tiene su propia regla, esa es la que manda.

Contraseña, una vez
Par de llaves generado
authorized_keys instalada
03

Se guarda solo si entra

Cargás la contraseña una vez y al guardar el servidor SHTERA prueba que se llegue, entra, genera un par de llaves y las instala. Si algo falla, te dice qué y no guarda nada a medias. De ahí en más nadie vuelve a tipear esa contraseña. RDP, VNC, FTPS, bases de datos y buckets S3 se usan igual, siempre dentro del navegador.

Cambio fuera de una sesión
Sondeo cada pocos minutos
Aviso antes de que sea tarde
04

Se entera antes de que sea tarde

Un centinela sondea tus servidores Linux y Windows cada pocos minutos, sin abrir ninguna sesión ni probar una sola contraseña: si aparece un usuario que vos no diste de alta, una contraseña cambiada, una tarea programada que nadie agregó o el antivirus de Windows recién apagado, te llega el aviso por correo y WhatsApp en minutos. El mismo sondeo muestra en vivo el estado del servidor —procesador, memoria, disco (el sistema de archivos más lleno, no solo la raíz), memoria de intercambio y tiempo encendido—, así que un disco que se está quedando sin espacio se ve en el panel antes de que se convierta en un problema. Y mientras usás la consola de SHTERA, doce reglas más avisan en el momento si alguien cambia una clave o abre un acceso nuevo, con la sesión todavía abierta.

Lo que cubre el resto del equipo

VPN por carpeta

Para servidores detrás de NAT, cada carpeta puede levantar su propia VPN a demanda, desde el plan Inicial. Se apaga sola a los 15 minutos sin uso.

Auditoría y grabación

Todas las sesiones quedan auditadas, en cualquier plan. Desde el plan Básico, además, se graban con un cupo medido en gigabytes.

Archivos y buckets

El explorador de archivos abre cualquier servidor por SFTP o FTPS, y también un bucket S3 —AWS o compatible, con ruta o subdominio— como si fuera una carpeta más.

Monitoreo de recursos en vivo

El mismo sondeo que vigila la seguridad también mide el estado del servidor: procesador, memoria, disco —el sistema de archivos más lleno, no solo la raíz—, memoria de intercambio y tiempo encendido, actualizado cada pocos minutos, sin instalar nada.

El primer día ya no es un muro

Antes había que cargar los servidores a mano, uno por uno. Ahora se conecta una cuenta y aparecen solos.

Importá lo que ya tenés

Conectás una clave de API de solo lectura y tus servidores aparecen solos en tu árbol de carpetas.

  • Proveedores: AWS (EC2), DigitalOcean, Hetzner, Vultr, Linode, Proxmox, VMware (vCenter) y Virtualizor. Los ocho, funcionando.
  • Nada de cargar servidores a mano: ni por archivo, ni de a uno.
  • Sincroniza, no importa una sola vez. Lo nuevo aparece solo. Lo que el proveedor da de baja se marca, nunca se borra: borrarlo destruiría las credenciales que ya cargaste.
  • Si moviste un servidor de carpeta, la sincronización respeta dónde lo dejaste.

Las credenciales de los servidores no vienen en la importación. Ningún proveedor de nube entrega la clave SSH de una máquina. Llegan listos para el pareo automático que ya usa el resto de SHTERA.

Ansible desde el navegador

Corré playbooks contra los servidores de una carpeta, sin instalar nada en tu máquina.

  • El inventario se arma solo, con el árbol de carpetas y su herencia.
  • Corre en un contenedor descartable que se borra al terminar.
  • Modo simulación por defecto: ves qué haría, antes de ejecutarlo de verdad.
  • Con verificación de host activada, usando las huellas que SHTERA ya guardó del pareo. Casi nadie lo hace.
  • Todo queda auditado: quién lo corrió, sobre qué servidores, con qué playbook, y el resultado de cada uno.

Decisiones, no accidentes

Un solo nameserver: ns1 y ns2 del mismo dominio, a la misma IP.

01
Redundancia
No da alta disponibilidad, y se sabe.

El plan Free incluye una conexión RDP, no solo SSH.

02
Costo de tráfico
Evaluado y aceptado antes de lanzar el plan gratuito.

La llave de rescate vive cifrada en una máquina separada, cerrada al mundo, y solo se usa tras verificar un cargo a la tarjeta.

03
Recuperación asistida
Para cuando se pierden las otras tres llaves a la vez.

Sin nada compartido con otros proyectos

VPS dedicado, sin panel de control. La bóveda no comparte caja con nada más.

Docker
PostgreSQL
guacd
PowerDNS
nginx / Caddy
ufw

Lo que preguntan antes de sumarse

No. Todo corre en el navegador, sobre guacd. Las conexiones salen desde la IP del VPS: un servidor que filtra por IP tiene que permitirla, y los que están detrás de NAT usan la VPN por carpeta.
Hay dos resguardos además de la contraseña: un código de recuperación de 24 caracteres entregado al crear la cuenta, y una passkey compatible con WebAuthn PRF. Si se pierden los tres a la vez, todavía queda la recuperación asistida: exige verificar la identidad con un cargo pequeño a la tarjeta. Más detalle en Seguridad.
De a uno, por CSV o por rango de red. El puerto no estándar se declara al cargar el servidor: no se escanea nada.
La auditoría de eventos corre en todos los planes. La grabación completa en formato .guac, comprimida, empieza desde el plan Básico, con un cupo medido en gigabytes.
Se avisa al llegar al 80% del cupo contratado. Al 100% se deja de grabar, sin cortar las sesiones en curso.
Sí. Un centinela sondea cada servidor cada pocos minutos —por SSH en Linux, por WinRM en Windows— buscando contraseñas cambiadas, usuarios nuevos, tareas programadas o el antivirus apagado, sin abrir ninguna sesión ni probar ninguna contraseña. El aviso llega por correo y WhatsApp en minutos, no días después. Está incluido en todos los planes.
Sí. El mismo sondeo del centinela mide, cada pocos minutos, el procesador, la memoria, el disco —el sistema de archivos más lleno, no solo la raíz—, la memoria de intercambio y el tiempo encendido de cada servidor, sin instalar nada. Se ve en vivo desde el panel.